Estilo de vida
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¿No sabes qué hacer con tu vida? No, lo que pasa es que no tienes huevos (u ovarios)

que hago con mi vida

“Mi vida se dificulta por mi pensamiento y la necesidad de comprender lo que estoy viviendo” – Anaïs Nin.

Perdón por la expresión del título, pero ha sido escrito en un momento de ira y frustración.

En verdad, lo he escrito para llamar tu atención, y creo que lo he conseguido.

¿Por qué? Porque realmente es lo que sucede, que no tienes huevos a mejorar tu vida y vivir como a ti te gustaría.

Es muy fácil hacerse esa pregunta y buscar en Internet “qué hacer con mi vida”.

Encuentras textos inspiradores y con llamadas a la acción, pero se queda ahí, en una simple motivación, en un quiero y no puedo.

Y es que no tienes huevos (u ovarios, según del lado en el que se mire) a realizar ese cambio, a poner fin a dicha duda existencial que te mata por dentro.

Es normal, lo sé, yo he tenido muchas dudas acerca de esto, pero joder, es más fácil de lo que parece, es tan fácil como que después de leer esta entrada te pongas manos a la obra.

No dejes que se quede aquí, en una simple lectura.

En serio, créeme y sal ahí fuera ahora mismo, por loco que parezcas.

Grítale al mundo que se terminó esto de no saber que hacer con tu vida.

Yo tampoco sabía muy bien qué hacer con mi vida

Todo empieza (cómo no) en mi época de adolescente, la época del Instituto.

Buenos años, sin duda, pero malos para mi cambio o transformación.

Pensaba en vivir lo máximo posible, en divertirme y no pensar en nada más.

Acierto y error.

Lo pasaba bien, pero no sabía adónde me dirigía.

Todo empieza cuando, una vez terminado el Instituto, paso a crear pájaros en mi cabeza.

Empezaba cosas, pero no las acababa.

Mientras, mis amigos terminaban Bachillerato y comenzaban la Universidad.

Yo seguía con mis tira y afloja, algunos pinitos por aquí, otros por allá.

Pero estaba convencido de que no era el camino adecuado.

Así que empiezo Bachillerato, mucho más tarde de lo planeado.

En realidad, no estaba planeado, era lo que menos me imaginaba de adolescente.

Luego, Grado Superior, más formación…

A partir de ahí, todo fue cambiando y mejorando, nuevas metas, nuevos sueños por cumplir…

Nunca es tarde para empezar cosas, y estoy muy orgulloso de haber cambiado esa mentalidad y poder acabar todo lo que comienzo.

Pero no quería que mi vida se basará solo en estudiar para luego tener que trabajar en algo que no me gustara o similar.

Considero que la formación es importante, sigo formándome en todo lo que puedo (y seguiré), pero creo que es un sistema muy mecanizado, tal como os cuento en este post sobre la educación actual.

Aún así, decidí no seguir con un modelo establecido y me puse a leer cosas tan interesantes como Urbrands (Risto Mejide), La libertad primera y última (Jiddu Krishnamurti) y otros libros (también artículos, documentales o películas) que empezaron a abrir mi mente de forma increíble.

Decidí crear un blog (antes de este) y escribir para otras webs de temática similar de manera constante y con mucha pasión.

Fue una época en la que trabajé muchísimo y disfrute al mismo tiempo.

Estaba contento, pero sucedió algo.

Otra leche en la cara (otra vez a replantearme qué hacer con mi vida)

En 2016 seguí escribiendo en mi antiguo blog, pero dejé de escribir para otras webs, etcétera.

Trabajaba más de lo que imaginaba.

Empecé a generar ingresos, pocos, pero algo es algo.

Me centré exclusivamente en mis estudios y mi blog, y todo iba a pedir de boca.

Hasta hace unos meses…

Mi blog estaba empezando a posicionarse bien, a generar ingresos por diferentes medios, pero descubrí que todo el pescado estaba vendido, que había mucha competencia y a las personas les gustaba el método fácil.

Además, había sitios de referencia con muy buena calidad, y yo era un pez frente a innumerables tiburones que controlaban todo el océano.

Había entradas en mi blog muy alejadas a lo que solía mostrar, enfocadas al desarrollo y la superación personal.

Tenía miedo a ese cambio, a que no gustara, pero eran las entradas que más leían y comentaban.

¿Qué pasó?

Que descubrí que me gustaba más escribir sobre estos temas, que lo otro ya lo hacía un poco más por obligación y generaba contenidos porque sí.

GRAVE ERROR.

Después de 1 año y 9 meses, decidí hacer lo que más me llenaba.

Escribir y transmitir lo que yo quería.

Motivar e inspirar a los demás para que tomaran sus propias decisiones, sin ayuda de nadie.

“Estoy loco. Este blog funciona bien, y ahora voy a abrir un nuevo proyecto”. Eso pensé, y mira, aquí estoy, aquí estás.

No me arrepiento del cambio.

Ahora escribo y hago lo que más me apasiona realmente, no por gustos o hobbies como antes.

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No pidas consejo, equivócate y aprende

Es normal que cuando uno no sabe qué hacer, se pida consejo.

De acuerdo, pide consejo, empápate de conocimiento sobre el tema.

Pero sí al final eres tú el que debe decidir qué es lo que quieres hacer con tu vida. Nadie conoce la verdad absoluta.

Aún así, al entrar en esta entrada has pensado que quizá yo te descubra los secretos más escondidos para empezar a cambiar tu vida.

No.

Pero puedo hacer algo por ti.

Puedo mostrarte los pasos que yo he seguido para replantearme ciertas cuestiones que van apareciendo y saludando por mi cabeza.

Recuerda, échale narices al asunto.

Es lo primero que te he recomendado en esta entrada, ir con todo a la piscina.

Miedo a lo nuevo, ¿qué me sucede?

Te voy a hacer un par de preguntas que cambiarán tu forma de conocer el miedo.

  • ¿Qué es el miedo?
  • ¿Cómo puedo tener miedo a algo que no conozco?

Muchas veces pienso “sólo puedo tener miedo a algo que conozco. ¿Temo de verdad a lo desconocido o me asusta más perder lo que ya conozco?”

Piensa que tu miedo no es realmente por lo nuevo, por un cambio.

Piensa que te asusta perder lo que ya tienes como consecuencia de dicha transformación.

Tu miedo surge hacia lo conocido, no al revés.

Comprende entonces lo que es.

Acepta que lo que tienes, puede desaparecer en cualquier momento, no como factor desencadenante del cambio.

Y, más probable aún, puede que lo que tienes ahora lo tengas siempre, así que, ¿miedo de qué?

No me seas…

Mis pasos, tu iniciativa

¿Qué quiero?

El silencio puede servir, y mucho. A mí me ha ayudado a entender mejor mis problemas, a entender de manera más consciente cómo solucionar dichos problemas.

La pregunta más sencilla es esa, “¿qué quiero?”, aunque quizá lo más interesante es plantearse “¿qué no quiero?”, ¿cierto?

Bueno, pues ni lo uno ni lo otro.

¿Por qué? Porque pensar en futuro te lleva a no cumplir la mayoría de cosas que te prometes a ti mismo.

Mejor piensa en tu lugar, en el ahora.

Piensa en dónde estás y por qué.

Piensa en ti y relájate, comprende todo lo que sucede a tu alrededor.

Elije lo que quieres, decídelo ya (eh, sin presiones).

Mira el lado positivo y el lado negativo, y ahora piensa como está la balanza.

Cambia tu pensamiento acerca de esto

Ni te imaginas la cantidad de gente que no cumple sus sueños o no tiene ninguno por lo que te voy a contar a continuación.

Vivimos atados en una serie de comodidades que no nos permite ver más allá.

Sigues las pautas que la sociedad actual te va dictando:

  • Estudia. Elige lo que quieres estudiar, pero no sabes exactamente por qué. Y lo haces durante 10 años si todo va bien (instituto, bachillerato, universidad).
  • Trabaja. Es la única solución para pagar facturas y vivir decentemente.
  • Cómprate una casa y un buen coche. El vecino de enfrente lo tiene.
  • Forma una familia.
  • Jubílate con todo pagado y disfruta. ¿Dónde están el resto de años qué no has disfrutado?

Al principio, todos tenemos sueños. A lo largo de los años, van desapareciendo mediante el conformismo y la comodidad que nos brinda la sociedad.

No te estanques en la rutina. Cambia tu pensamiento de trabajar para consumir más, y más…

Trabaja en aquello que te permita lograr tus verdaderos objetivos, tómatelo así al menos.

Conoce

Lo que ya te he dicho varias veces. No te quedes ahí sentado sin hacer absolutamente nada. Sal y comete el mundo, que no engorda. O al menos eso he oído…

Cambia esa visión pesimista que te impide el cambio, transformación o como  quieras llamarlo.

Lee, queda con gente, muévete por ahí, descubre, atrévete a hacer cosas diferente, prueba a fallar tantas veces que ya no te queden balas en la recamara para volver a fracasar…

Sueña, produce, crea

Sueña contigo mismo, haciendo lo que más te gusta, en el lugar que te encuentras ahora.

Ahora empieza a producir todo eso en la vida real.

Una vez que sepas como producir, crea el valor que se merece.

¿Cómo? Sé productivo, ahorra todo lo que puedas, crea un lista de valores y diferénciate del resto.

Ah, y fórmate, el conocimiento es la mejor moneda que existe hoy en día para comprar algo tan útil como la libertad.

No te agobies, no sufras.

Roma no se construyo en un día, y sí, es la típica frase que habrás escuchado cientos de veces a lo largo de tu vida, pero es la más transparente y debería estar bien graba en tu cabeza.

No te lo tomes como una marca personal, no eres una empresa u objeto.

Más que eso, muestra tu esencia, tu verdadero yo.

Esa es tu posible mejor marca personal, o sea, TÚ.

Tu vida, tus normas

Todos tenemos una serie de principios que nos gusta llevar a cabo.

Saber qué quieres hacer con tu vida es un principio más, uno de los pilares más importantes que sostienen la torre.

No lo dejes todo en manos de la suerte. Por desgracia, el éxito (por etiquetarlo de alguna manera) no viene caído del cielo.

Un cambio no surge al estar viendo Juego de Tronos o jugando a Uncharted 4. Lo siento amigo, siento romper tu corazón de este modo.

Tampoco sirve de nada que leas sobre “Los 8 trucos que cambiarán tu duda sobre qué hacer en la vida”, porque no hay fórmulas o secretos mágicos.

Más importante que una reflexión es la acción.

Es la clave, la tecla correcta que hará tu mejor sinfonía.

Ponte con ello cuanto antes porque es importante. No lo dejes pasar, no te amargues por no conseguirlo a la primera.

Y por último, DISFRUTA DE TODO.

No se considera un fracaso si has disfrutado de lleno con el camino recorrido.

Al contrario, un fracaso aparece cuando no se intenta.

Ya tienes un regalo, y es VIVIR.

Vivir te abre un amplio abanico de posibilidades, un abanico repleto de aprendizajes y vivencias irrepetibles.


Ahora, te lanzo las siguientes preguntas:

  • ¿Has hecho algo por cambiar tu vida?
  • ¿Qué le recomendarías a alguien que no sabe qué hacer con su vida?
  • ¿Disfrutas de ti y de todo lo que te rodea?
  • ¿Te atreves a soñar?

Deja tu respuesta en los comentarios y sigamos con la conversación 🙂

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Es GRATIS 😉

22 Comments

  1. guao que fuerte de hecho todo lo que dijiste en tu post tiene razon peri no cambia la mentalida a veces simplemente nesecitamos ayuda para creer en algo o para tener algo de ingenuida y iguaal a la de un niño es muy dificil incluso para mi una adolecente de 14 cansada de todo y simplemente eso nos dicen lo que vamos hacer que tengamos buenas influencias pero la buenas influencias son solo cuando te ayudan a encontrarte tal vez ese es el paso que todo tenemos que hacer divertinos calmarnos y sonreir a la vida ese es el caso

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  2. Al principio el título me pareció un poco fuerte, luego de leerlo completo me di cuenta que tienes toda la razón, en realidad el miedo es lo que nos paraliza a la hora de querer hacer algo nuevo: un viaje, un emprendimiento, un nuevo amor. En lo personal yo tuve que salirme por completo de mi zona de confort para darme cuenta de ello, en otras palabras, quizás necesitamos algo de oscuridad para poder ver la luz, el hábito de leer es muy importante a la hora de querer formar nuestro propio criterio y estimular nuestra imaginación, una de las pelis que cambió mi manera de pensar fue ‘into the wild’ si no la has visto vela por favor . A tu artículo: Bravo
    Te seguiré leyendo A bientot!

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    • Hola, encantado de leer un pedazo de comentario como el tuyo 🙂

      El miedo es un puñetero que no nos deja ni descansar… pero tenemos la libertad y oportunidad de cogerlo y mandarlo al espacio de una bofetada.

      Me encanta la forma de expresar tus sentimientos, de verdad. Y sí, vi la película hace tiempo y me dejó sin palabras.

      ¡Un abrazo enorme!

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  3. Yo creo que parte del problema de la gente que no sabe qué hacer con su vida, es porque nos acostumbran a vivir como máquinas: ten una vocación, céntrate en ella, encuentra un trabajo de eso, vive toda tu vida de eso… cuando las personas por norma general son mucho más volubles, y los objetivos e intereses de cada uno pueden cambiar a lo largo de la vida.
    Interesante artículo, invita a la reflexión
    ¡Un saludo!

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    • Buenísimo tu comentario Carmorán.

      Coincido en lo que comentas sobre tenernos conformados con una vida ideal… Es parte del problema, miedo a emprender, a ser más creativos y osados.

      ¡Un saludete! Espero leerte más por aquí 😉

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  4. jxa says

    excelente!!! me encanto!! hace falta mas voces como tu y que se expanda mas este tipo de mensaje, la sociedad seria mas feliz, de mente abierta, y poner en duda lo que ya esta establecido en la sociedad. ya por lo menos se que no estoy loca ajajaj.

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    • Hola Yorman.

      Gracias por dejar tu comentario, pero no entiendo a qué te refieres con que me exprese más libremente.

      Creo que he sido lo más auténtico posible, mostrando mi opinión sin pelos ni señales, ¿no crees?

      Un saludo compi 😉

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  5. Hola Sr Ventura,buena reflexión y muy acertada, específicamente en q muchas veces,no nos atrevemos a Salir en busca de nuestros sueños,por miedo,al cambio,a salir de la comodidad,la pensadera,y el conformismo,son Anclas de tiempo.pero errare y Ganaré o Aprendere pero nunk perderé,asi es…gracias por esas palabra de motivacion

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    • Puedes llamarme Javier 🙂 ¡Ventura Sensitiva es el nombre del blog! ^^

      Me alegro de que te haya gustado e inspirado, pero me gustaría más que pusieras en práctica estas palabras y me lo contarás después, sea cual sea el resultado.

      ¡Abrazos Daniel!

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  6. Te felicito por este post, Javier. Me parece sencillamente genial y brillante esa invitación tuya a que nos equivoquemos y aprendamos. La vida de verdad sólo consiste en eso. El que nunca se arriesga, no se equivocará nunca, pero tendrá una vida equiparable a un encefalograma plano.
    Con gusto paso a contestarte las preguntas que planteas:
    – A lo largo de mi vida no he parado de experimentar cambios: tanto a nivel personal como laboral. No he dejado de arriesgarme ni de aventurarme en proyectos nuevos. Hasta ahora, nunca he tenido que lamentarlo. Al contrario, de tanto nadar contra corriente he llegado a convencerme de que puedo con casi todo.
    – A alguien que me dice que no sabe qué hacer con su vida, lo que le pregunto es si tiene claro que es lo que no quiere en su vida. A partir de ahí, le recomiendo que se escuche a sí mismo y que intente desprenderse del miedo, porque éste sólo sirve para paralizarnos y para convertirnos en esclavos de la resignación que nos autoimponemos.
    – Disfruto de mí y de lo que hago. Llegados a este punto de mi vida, no podría seguir adelante si no fuese así. Intento centrarme en el momento presente y en aceptarlo como se presenta, pero interpretándolo como mejor me hace sentir. No podemos cambiar lo que nos sucede, pero siempre podemos decidir cómo nos acabará afectando.
    – Claro que me atrevo a soñar. A lo que no me atrevería es a dejar de hacerlo. Gracias a los sueños, podemos desconectar de todo aquello que no nos acaba de convencer en el presente y hallar la dosis de ilusión necesaria para ponerlos en marcha y dirigirlos hacia nuestra realidad futura.

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  7. ¡Oleee! Di que si 🙂 Un muy buen post y ahora te contesto a las preguntas …

    ¿Has hecho algo por cambiar tu vida?
    * Sin pausa pero sin prisas si,intento estar lo mejor posible en el presente y no preocuparme tanto por el futuro pues antes lo hacía y no disfrutas las cosas del mismo modo,tampoco me vuelvo loca pero disfruto mas.

    ¿Qué le recomendarías a alguien que no sabe qué hacer con su vida?
    *Lo primero que le recomendaría sería que mirara por si mismo/a pues si no lo haces tu nadie lo hará por ti.

    *¿Disfrutas de ti y de todo lo que te rodea?
    *Ahora si 🙂

    ¿Te atreves a soñar?
    *Si aunque intento hacerlo con cosas pequeñas,posibles objetivos y metas no muy complicadas para hacer las cosas poco a poco y así no agobiarme tanto,pues cuanto mejor te sientas mejor harás las cosas.

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    • Has dado en el clavo respecto a lo de sin pausa pero sin prisa, es algo muy razonable.

      Continuarlo y no abandonarlo, no dejar de lado ese propósito…

      Tu recomendación genial, y que disfrutes absolutamente de TODO también. ¡Un saludo! ^^

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