Filosofía
Comments 2

¿Cómo ser más inteligente cada día? No te des de morros en la vida

ser mas listo cada dia

“El grado sumo del saber es contemplar el por qué” – Sócrates.

No me paro de dar cuenta a mi alrededor la cantidad de ignorancia que existe en relación a muchos temas.

Ojo, yo soy el primer ignorante, creo que todos lo somos en algo, ya que no conocemos la respuesta para todo.

Me refiero a la cantidad de personas que no dudan de nada, que hacen lo que se les dice y como se les dice.

No se preguntan porqué, o que consecuencias habrá después.

¿Sabes lo qué pasa al final? Que se dan de morros en la vida, que les toman el pelo en su trabajo, en su banco, etcétera.

Por ejemplo, hace unos meses vi un vídeo titulado Cómo ganar 1 kilo de músculo al día: mi fórmula.

El título es llamativo, ¿verdad?

Yo, como entiendo algo del tema, sabía que iba a ser un engaño, algo que resulta falso para luego vender más o conseguir ciertos objetivos.

¿Te digo algo? No fallé.

Era un despropósito el vídeo, hasta tal punto que se creó un gran revuelo y tuvo que desmentir el autor dichas afirmaciones con otra respuesta aún más dudosa…

El caso es que a pesar de saber que iba a ser un bulo, lo vi.

Vi la cantidad de gente que apoyaba estas afirmaciones.

Incluso ellos mismos sabían que eso era imposible, pero aún así, les gustaba.

¿Qué sucede aquí?

Lo que más peligro tiene es aquella gente que no sabe absolutamente nada del tema, que no duda acerca de lo que está viendo y lo hace.

Lo hace porque cree que es así, porque como lo dice alguien que parece experto, no hay debate posible.

Por eso me he decidido a escribir esta entrada, porque cada día vemos publicidad engañosa por todos los lados.

Porque cada día nos la meten doblada en cualquier tema.

Lo que quiero hacerte ver es cómo detectar engaños iguales a este. Cómo ser más inteligente cada día, algo que Sócrates tenía muy claro en su época…

Busca siempre la verdad

El principal problema para que este tipo de cosas salgan adelante es creérnoslas de buenas a primeras, sin contrastar información o poner en duda lo que se nos enuncia.

Sócrates (filósofo griego) creía que para hallar la verdad hace falta diálogo, y este se crea a partir de las ganas de aprender que tenga la otra persona.

Ahora bien, si no se desea conocer o aprender, se da por sentado algo que puede ser totalmente falso.

Lo escuchas, te lo crees y estás cayendo en la trampa.

Hay una diferencia entre Sócrates y los sofistas (maestros que llegaron a Atenas), y es que estos se presentaban como sabios y expertos maestros, mientras que Sócrates no se consideraba sabio (“solo sé que no sé nada”, ¿te suena?).

Volviendo al ejemplo del principio, el tipo del vídeo pertenecería al movimiento sofista, mientras que los que buscan conocimiento sabiendo que no lo saben todo serían Sócrates.

Como reconocía su propia ignorancia, Sócrates nunca impartió clases ni cobró dinero por sus enseñanzas, a diferencia de los sofistas que sí lo hacían.

El diálogo es la mejor manera de investigar y solucionar problemas, y para ello puede que tengamos que reconocer que nos hemos equivocado, cosa que, volviendo de nuevo a nuestro ejemplo, el señor del vídeo no hizo en su momento (se dedicó a bloquear a aquellos que intentaban hacerle reflexionar, o escribía indirectas haciéndose la víctima).

Dialogar es la mejor forma de solucionar

Algunas personas están acostumbradas a convencer a los demás mediante su facilidad de palabra, mediante su imagen y su simpatía.

Se esconden en su “verdad”, y es complicado dialogar con ellas.

Volviendo a Sócrates, este empleaba un método que consistía en la ironía y la mayéutica.

La ironía consiste en plantear preguntas y reconocer la propia ignorancia.

Así, en relación con el tema que intenta vender la persona en este vídeo, podríamos preguntar cosas como: qué estudios científicos apoyan estas afirmaciones, qué experiencia puede enseñarnos realmente, qué pasaría si esto se usase siempre, por qué no todo el mundo tiene el cuerpo que desea entonces…

musculos1

Si después de esto la respuesta sigue siendo muy directa y convincente, lo mejor es cuestionarla con nuevas preguntas que no resultan tan fáciles de contestar.

En el vídeo, el propio autor carecía de fundamentos, porque ni siquiera era capaz de definir claramente los conceptos que manejaba.

Al profundizar un poco, el interlocutor es incapaz de fundamentar adecuadamente su propio tema.

Ahí es donde entra la mayéutica, que solo es posible cuando el interlocutor se da cuenta de su error y está dispuesto a reconocerlo.

Solo así puede buscarse una solución en conjunto.

¿Qué sucede? Que nuestro querido amigo no lo hizo, no lo reconoció, y sacó un segundo vídeo explicando que se trataba de una simple broma (mucho peor el remedio que la enfermedad).

La ignorancia y lo moral

¿Tiene explicación la actitud del autor del vídeo? Puede ser.

Muchas personas creen saber qué es lo correcto, como si tuviesen una verdad absoluta.

Realmente se equivocan, y actúan mal por ello.

Piensan que lo que hacen es lo mejor, y lo de los demás no, se consideran atacados o perseguidos y no abren su mente a nada más.

Volviendo a nuestro compañero Sócrates, él consideraba que quien sabe lo que es el bien necesariamente se comporta de forma correcta.

Lo contrario es impensable, ya que según qué acciones, cada uno buscamos lo que más nos conviene.

Quien actúa de forma incorrecta no es malvado, simplemente es ignorante y desconoce la verdad, cometiendo un lamentable error.

En la actualidad…

Por ejemplo, nuestro sistema político tiene cierta similitud con el movimiento sofista.

Se usa mucho la palabra y la expresividad (también en la publicidad o en las empresas) para poder influenciar a los demás.

Nuestro alto ritmo de vida nos impide profundizar más allá del verdadero mensaje que encontramos en los medios de comunicación y las nuevas tecnologías (como Internet).

¿No te das cuenta de la brevedad del mensaje que presentan algunas personas famosas o políticos? Corto, simple, directo y llamativo.

Y claro, nos fijamos más en cómo se dice que en qué significa realmente.

Señores, señoras, a esto se le llama manipulación.

Nos presentan algo bonito y descuidamos el contenido.

La posible solución es recurrir al razonamiento, a la duda y la cuestión.

Solo entonces sabremos si realmente se trata de un engañó o no…

Posibles dudas

Antes de finalizar y despedirme, te planteo las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuánta atención prestas al contenido del mensaje?
  • ¿Prefieres un mensajes atractivo y sencillo, o largo y profundo?
  • ¿Hoy en día los medios de comunicación engañan o dicen la verdad?
  • ¿Existe un método infalible para averiguar si nos están mintiendo?

2 Comments

  1. ¡Felicidades por el post Javier! Hay una frase de Ortega y Gasset que dice:” siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas.” Cierto es que no debemos creernos todo lo que nos dicen, plantearse dudas es un buen camino hacia el conocimiento. Un abrazo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s