Bienestar, Estilo de vida
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Vive el instante. ¡Es en este momento!

atención plena

“Vive el instante, no descuides el futuro, aprende del pasado” – Javier Sánchez.

Perdón de inicio por la extensión de este post.

Es sin duda el más largo hasta la fecha, pero no he podido acortarlo más.

Te invito a que te prepares un buen té y te relajes para hacer más amena la lectura.

También puedes leerlo entre hoy y mañana, como veas.

El caso es que disfrutes de un tema tan precioso como es el de vivir el momento presente.

¿Es importante vivir el momento presente?

Necesario, importante, recomendable…

Muchos son los que afirman que el momento presente es la única realidad que tenemos.

Pero yo prefiero pensar que el momento presente nos ayuda también con momentos del pasado y momentos que podrían suceder (o no) en un futuro.

Lo que pasa es que muchas personas no aprovechan el presente, vuelan por el mundo de los recuerdos y se queman los pies en la tierra de los posibles.

Alejarnos del presente es alejarnos de toda la vida en sus aspectos.

Sí, es alejarnos de la vida.

Como decía Buda, “No te detengas en el pasado, no sueñes con el futuro, concentra la mente en el presente”.

El problema principal es que vivimos en una sociedad que no permite tomar un respiro.

Un respiro de esos que te eleven el alma, que te pongan los pies en el suelo y te hagan saber que tu momento es aquí y ahora, no lo que pueda suceder después o lo que ya haya acabado.

Por si fuera poco, tendemos a dejar las cosas para otro día.

Y ese otro día se vuelve un día más, y así hasta que nos olvidamos de lo que teníamos que hacer.

Nos empeñamos en ver lo que podríamos conseguir, y no lo que ya tenemos.

Porque lo que tenemos en este preciso instante es precioso y único.

Por eso existe tanta competitividad, porque no paramos de envidiar lo que tienen otros y queremos conseguirlo.

Y “querer conseguirlo” implica un estado de futuro que le pone una venda a todo lo que has conseguido hasta ahora.

Y me dirás:

-El momento presente solo dura un suspiro.

Y yo podría decirte:

-Estás pensando en término de tiempo. Estás acostumbrando el momento presente con el pasado, porque cuando dices que dura un suspiro te refieres a que ya es pasado. Pero el momento presente no puede compararse o medirse con el tiempo. En lo que tú piensas eso, estás desaprovechando el ahora. Por lo tanto sí, dura un suspiro 😉

Muchos autores afirman que el tiempo es una simple ilusión que hemos creado los seres humanos.

Es un tema muy complejo, pero estamos muy ligados a él.

Por eso llevamos relojes (cada vez más caros y futuristas), miramos la hora en el teléfono móvil, tenemos un calendario, inventamos términos como puntualidad o retraso…

Vivimos con el tiempo, podría decirse que es nuestro mejor amigo (a veces un poco toca pelotas, como cualquier amigo que se precie).

Por eso, para no inventar ideas nuevas sobre este tema, decir que es real o no, lo ideal es que sepamos aprovechar ese tiempo.

Piensa por un momento que sí, que el tiempo no existe.

Sabemos que no se puede recuperar.

¿Por qué le das tanta importancia al pasado y al futuro? Si el presente es lo que tienes.

No digo que sea malo, aquí el que escribe también tiene sus más y sus menos con esto de recordar e imaginar, pero joder, no es un peligro si sabes vivir en lo actual.

Por lo tanto comparto la idea de valorar este regalo, al igual que lo que quedó atrás y lo que puede llegar.

De lo que me he dado cuenta es que las personas utilizamos el futuro como vía de escape.

Escapar de los problemas que tenemos en el presente.

Problemas, por cierto, que hemos creado nosotros mismos en la mayoría de los casos.

Así que, qué mejor que imaginar un futuro más esperanzador…

Teniendo la oportunidad de cambiar ahora mismo.

Perdemos demasiado tiempo en soñar.

Porque estamos convencidos que todo lo que llegará será mejor, pero mejor que qué.

Y luego cuando encontremos un futuro desolador, nos pondremos a llorar.

Nos frustraremos y enviaremos todo a la mierda.

Pero es normal, porque tu presente no te importa.

Así que mis mejores consejos que puedo ofrecer desde la verdad de mi experiencia:

  • Haz lo que tengas que hacer ahora, mañana puede no ser mejor que hoy
  • Piensa menos en lo que sucederá si haces esto o aquello
  • Agarra más fuerte tu presente que tu futuro o pasado
  • No sueñes imposibles, realiza tus posibles
  • Planifica en bases a lo que tienes ahora, no lo que tendrás
  • Piensa menos y actúa más

Al final lo que cuenta es tu acción.

Actuar ahora mismo y no pensar tanto en el que dirán.

Atrévete a soñar, atrévete a realizar, atrévete a ser lo mejor.

ATRÉVETE.

El bienestar en tu día a día

Piensa en tu día, en el día de hoy.

Pregúntate si realmente está siendo agradable, ilusionante, optimista, único…

O por el contrario, es todo muy mecánico, muy rutinario: te despiertas, desayunas, vas a trabajar, vuelves a casa, cenas, duermes.

Así los siete días que tiene la semana, las semanas que completan el mes, los meses que cierran el año.

Da miedo pensar que alguien vive así, pero estoy seguro que hay personas que llevan esta vida.

Y seguramente no porque quieran.

Pero muchas veces tenemos la opción de hacer que un día (que parece rutinario), signifique algo más que eso.

Porque, ¿no crees que es uno de los mayores regalos que podemos tener? ¿El hoy?

Somos muy poco agradecidos y no tenemos en cuenta el momento presente.

Cuando te regalan una nueva camiseta la estrenas enseguida.

Pero el presente es un regalo y no lo coges con tantas ganas…

Y como no estamos contentos con lo que hacemos actualmente, nos ponemos a imaginar una vida mejor.

Comenzamos a soñar despiertos, a crear una imagen de nosotros mismos que no es real.

En nuestra imaginación pensamos que nos haremos ricos, que saldremos adelante sí o sí, que tendremos el coche y la casa que queremos, etc.

Y decimos adiós al presente, que es lo que tenemos más a mano.

No nos interesa porque no ofrece los resultados que esperamos, que deseamos.

Y esos resultados suelen ser los mencionados más arriba, o: “ojalá me jubile pronto, estoy harto de este trabajo”, “cuando termine los exámenes haré lo que me dé la gana”, “dentro de dos semanas cortaré con mi pareja, no estoy a gusto”…

¿Acaso está sucediendo todo eso en el presente? No.

Y empezamos a posponer las cosas para el futuro.

Un futuro que a duras penas podemos controlar.

Quizá deberíamos fijarnos más en lo que tenemos a nuestro alrededor, en la realidad de nuestro momento, de nuestro ahora.

Yo solo estoy seguro de una cosa en concreto: lo que sucede en mi presente.

¿Cómo vas a saber lo que va a pasar en un futuro si ni siquiera tienes claro lo que está pasando en este instante?

Hay una frase que me gusta mucho de Jean de La Bruyère que dice lo siguiente:

“Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros”.

Este día que tienes es lo más real que podrás observar.

Una buena manera de darse cuenta de este hecho es aprender a prestar más atención, a cultivar la atención plena y darse cuenta de lo que hacemos en todo momento.

No, no te tienes que obsesionar, simplemente ejercitar tu foco cada día.

Hay un ejemplo un poco extremo que dice que tendríamos que vivir cada día como si fuera el único, o el primero y último de tu vida.

Tal vez no es muy acertado, pero sirve para inspirar ese despertar escondido en lo más profundo de tu Ser.

Quiero hacerte varias preguntas:

1. ¿Te fijas en lo más hermoso?

Seguramente no te des cuenta, pero lo que hay ahí fuera no es tan malo como pueda parecer.

¿Te has fijado en lo maravilloso que es cielo? Como cambia constantemente, como baila enfrente de tus ojos, como te muestra todo su potencial…

Tan solo para un momento, empápate de todo lo que puedes observar.

Antes veías un simple cielo, ahora ves más allá.

Y así puede suceder con todo…

La flores, la lluvia, los animales, el mar, etc.

Piensa que antes solo veías esto, ahora lo estás observando, prestando atención, disfrutando de cada elemento.

2. ¿Qué me dices de tus objetos?

Sal al parque, al campo, a la montaña.

Sal.

Olvídate del teléfono móvil por un momento, o del televisor, de la tablet, del ordenador.

Sal a pasear sin ningún objeto que te vaya a molestar.

Prueba a “olvidarte” un día el móvil en casa, en serio hazlo.

Luego vuelve a leer este post y me cuentas qué se siente.

Te adelanto que podrás escuchar todo lo que sucede a tu alrededor, te darás cuenta de olores que antes no percibías, sentirás con el tacto de tus dedos sensaciones que antes no conocías.

3. ¿Te has parado a escuchar más y hablar menos?

Cada persona con la que mantienes una conversación es única.

Párate a escuchar, a mirar a los ojos, a prestar verdadera atención, sin pensar en lo que vas a contestar por ejemplo.

Sonríe, muestra tu autenticidad, abre tu corazón, muestra aprecio, escucha más.

Observa todo lo que esa persona puede ofrecerte, el regalo que te estará dando al mostrarte sus sentimientos mediante palabras y gestos.

Tendemos a estar aconsejando constantemente, aconsejando cosas que lo mismo nada tienen que ver, y se debe a que no estamos plenos en ese instante, no estamos enfocados en el ahora, en el momento presente que es la conversación.

Empecemos a escuchar más, a escuchar con sentido, de forma real, verdadera.

4. ¿Has tenido algún pensamiento de futuro?

Es totalmente normal, no te preocupes.

A lo largo de este escrito quiero hacerte entender que el futuro o el pasado no es el mayor problema, no podemos obviar esto o dejarlo de lado.

Al menos yo no lo hago porque sé que es útil y no me condiciona negativamente.

Pero es que además es algo normal, es normal pensar en acciones que nada tienen que ver con el momento presente.

Pero puedes fijar tu atención de nuevo en el ahora, comprender ese pensamiento anterior y ver si tiene utilidad en este instante.

Recuerda que sobre todo hay que disfrutar con lo que se hace, no podemos vivir constantemente pensando en esto o aquello.

Agradecer todo lo que tenemos es un gran paso.

Dejar que la vida fluya, que todo vaya surgiendo de manera natural es una buena opción para intentar encontrar la ansiada felicidad

Recuerda que estás vivo, ¿qué te impide (en serio) disfrutar de todo lo que puedes ver, tocar…?

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¿Cómo puedo vivir el momento presente?

  1. Desvía la atención de todo pensamiento desagradable.
  2. Encuentra tu momento de descanso o relajación.
  3. Respira profundamente en este instante.
  4. Pasea.
  5. Disfruta de un día de montaña.
  6. Medita 5-10 minutos al día.
  7. Colorea, dibuja, canta, escribe…
  8. Descubre el mundo del mindfulness.
  9. Prioriza o conoce lo que te puede conducir a un estado de paz y tranquilidad.
  10. No te culpes por no haber logrado algún objetivo.
  11. Mejora tu autoestima.
  12. No te quedes fijo en un ideal.
  13. No te marques tantos objetivos a la vez.
  14. Hacer ejercicio es la caña.
  15. Comer de manera consciente también.
  16. Como siempre digo, sonríe, es gratis.
  17. Aprende y alégrate del proceso.
  18. Desconecta de vez en cuando de las redes sociales.
  19. Ama lo que tienes.
  20. Queda para tomar algo, empápate de las buenas amistades.
  21. No pospongas lo que de verdad te importa, realízalo ya.

Esperar…

Esperar a ser más productivo, esperar a pintar ese boceto, esperar a escribir ese libro, esperar a componer una canción, esperar a que alguien te diga que te ama, esperar a hacer ese gran viaje, esperar a que te llamen de cierta empresa para trabajar, esperar…

Y esperando de ese modo tu vida seguirá fluyendo y no estarás haciendo nada de lo que te gustaría.

Cuánto se ha perdido por esperar, cuánto se ha ganado por actuar.

Confías demasiado en el mañana, confías demasiado en un trébol de cuatro hojas, confías demasiado en lo que vendrá.

Y de repente entras en un bucle donde todo se repite: “hoy no, mañana sí”.

¿Cuántos de esos mañanas se han cumplido?

¿Por qué no empezar a disfrutar de ese día de playa que tanto te mereces?

¿O de llamar a esa persona que tanto aprecias?

Mañana puede ser tarde, hoy no lo es, siempre estás a tiempo de hacer aquello que te llena profundamente.

Puede que no sea perfecto, puede que no sea como esperabas… ¡qué le jodan a todo eso!

Debes jugar con esas opciones, debes saber que no todo tiene que ser guay (¿se sigue utilizando esta palabra?).

No estás en el país de la piruleta, estás en una realidad bien dura y espesa.

Y una de las opciones que tienes es culpar a todo y a todos, la cual no te recomiendo por cierto.

Pero también puedes agradecer y sentir todo aquello que se encuentra en tu vida.

Porque a pesar de que te esté yendo mal en este preciso momento, tienes la capacidad de buscar soluciones y alternativas realistas.

¿Piensas que el que escribe estas líneas no sufre?

Claro que sí, y suele ser muy a menudo.

Pero si te das cuenta de las cosas en el momento oportuno, es decir ahora, empezarás a valorar más lo que está pasando a tu alrededor sin tener que juzgar y maldecir a cada segundo.

Recuerda que eres libre de decidir…

Así que:

– No permitas que tus pensamientos arruinen la experiencia,
– Que todo lo que esperas (tus expectativas) no mande en ti.
– Descubre tu propio lugar, escoge el camino que a ti te gustaría y no a otros.
– No pienses en alguna finalidad última, agradece el proceso y recórrelo sin prisa (pero sin pausa).
– Las cosas no siempre salen como creemos o esperamos, tenlo siempre presente.
– El silencio en ocasiones puede ser tu mejor aliado.
– Mira hacia dentro, no busques las respuestas ahí fuera (al menos no todas).

Mindfulness, la herramienta que necesitas

¿Puede encontrarse la felicidad en el momento presente? ¿La felicidad viene a través del aquí y el ahora?

Muchos buscamos la felicidad mediante el futuro, intentamos ir de un lugar a otro sin hacer caso al momento presente.

Tal vez esa sea la razón por la que no encontramos la felicidad, porque vivimos anclados en un futuro sombrío e incierto.

El mindfulness o práctica de la atención plena llegó a nuestras vidas de la mano de la filosofía budista, aunque no con sentido religioso.

Es un trabajo de consciencia, de meditación, de comprender el problema y su posible solución.

El estrés, normalmente producido por nuestros pensamientos futuristas, activa muchas de nuestras emociones negativas que pueden ser perjudiciales para nosotros.

El mindfulness, que está estudiado científicamente (para los más puritanos), ayuda a reducir esas emociones negativas para que podamos comprenderlas y actuar en consecuencia.

Permite que nos enfoquemos adecuadamente en el aquí y ahora de manera sencilla y relajada.

Dice Thich Nhat, maestro budista Zen e introductor del mindfulness en Occidente, que vivir en el momento presente forma el único camino verdadero para encontrar la paz en uno mismo y en el mundo.

Con la cantidad de ruido que existe a nuestros alrededor, es casi imposible encontrar momentos de paz y tranquilidad.

Aquí en Occidente las cosas van mucho más deprisa, no nos enseñan la opción de residir en el ahora.

Date cuenta de lo siguiente:

-Cuando estás con tus amigos, escuchas parte de la conversación porque estás pendiente del teléfono móvil, estás pendiente de tus problemas, estás pendiente de lo que está haciendo la persona de al lado…

Pierdes la esencia del momento presente, la esencia de escuchar a tus amigos, familiares o pareja.

No estás conectado a lo que pasa aquí y ahora, en este maravilloso instante.

Disfrutar de una buena conversación o de un paseo está al alcance de muy pocos, porque solo algunos consiguen maravillarse con todo lo que va sucediendo en su camino.

¿Y qué hay del mindfulnees?

Pues sin duda su capacidad para hacerte entender, su capacidad para ayudarte a conectar contigo mismo y generar un estado de sosiego en tu día a día.

Te servirá para establecer una conexión con tu Yo verdadero, con tu pureza interna y auténtica.

Lo más bello que está pasando ahora mismo es tu presencia, y el mindfulness puede ayudarte a conocer ese amor propio y necesario para seguir avanzando por el río que va fluyendo en tu vida.

Muchas veces lo he comentado, que no se trata de meditar como vemos en las películas o las fotografías (sentado con las piernas cruzadas).

La meditación se encuentra en aquello que te permite mantener un estado de calma y paz, como puede ser caminar, colorear, cantar, bailar…

Lo importante es fijarse en la respiración, entrelazar tu cabeza y corazón en una sola unidad.

Aprenderás a no hacer críticas o juicios innecesarios, aprenderás a conocer tus emociones y establecer prioridades en tu forma de actuar y vivir.

Dejarás de buscar lo que otros buscan, dejarás de querer o desear que te suceda esto o lo otro.

Aspectos como la fama, el poder, la riqueza material… irán desapareciendo o entrarán en un segundo plano que nada tiene que ver con tu verdadera felicidad.

*¿Cómo empiezo a practicar?

Generar el hábito de prestar atención.

Así de simple.

Por ejemplo, cuando estás hablando con alguien, céntrate en la conversación, no empieces a pensar en otras cosas que lo único que hacen es desviarte.

O cuando estás comiendo, saborea cada alimento que llevas a la boca, tómate tu tiempo para disfrutar de ello.

Siempre es bueno contar con algún maestro que pueda enseñarte, pero para gente que suele hacer más las cosas por su cuenta, un buen inicio es el de llevar tu foco a la respiración.

Lo interesante es hacer esto todos los días durante varios minutos, en vez de 1 hora a la semana.

Generar el hábito…

Intentar no vivir en piloto automático.


¿Qué te ha parecido este post?

Cuéntame tus impresiones en los comentarios para ayudarme a ver su acogida 😀

8 Comments

  1. Genial artículo Javier. Yo también ando investigando y descubriendo un nuevo paradigma de vida y me nutre mucho todo lo que aprendo y experimento para compartirlo en mi blog. Me encanta ver que cada vez más gente estamos en esa linea tan necesaria en estos tiempos tan jorobados…

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    • ¡Por una vida llena de aprendizaje y autoconocimiento! 🙂

      Lo bueno de esto es que todos formamos como una especie de familia sin quererlo.

      Lo bonito es conocer a gente con pensamientos afines, y también no tan similares, pero al final es de lo que nos llenamos.

      Te mando un fuerte abrazo, compañero.

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  2. Que gran entrada! Brutal! Justo hace una semana en mi blog reflexionaba respeto éste hecho, el vivir anclados al pasado y dependientes de un futuro inexistente (obviamente, estás invitadísimo a pasar y leerlo!), y hoy con tus palabras aún me has hecho más evidente que es imprescindible estar aquí y ahora! Así que mil gracias y enhorabuena por tan buen trabajo!

    Un abrazo! 😉

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  3. Miriam says

    Es muy interesante, difícil llevarlo a la práctica pero posible si tu actitud es la de Si Puedo. Medito desde hace unos meses y si hay cambios, atención plena en que y cómo haces cada cosa, dejar el móvil y no tener Facebook me ha ayudado.
    Gracias de nuevo, me gusta cómo escribes y lo que escribes.
    Gracias,Javier

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    • Difícil, pero no imposible. Difícil porque hacemos que sea difícil, pero en realidad… para nada.

      La meditación es una forma interesante de estar relajados y prestar atención, así que me alegro mucho de que lo estés implementando en tu vida Miriam.

      Gracias a ti, un abrazo 🙂

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  4. Andrea says

    Excelente, muchas gracias es de mucha ayuda el aprender a vivir aqui y ahora, y cada uno de estos consejos que nos das, se que serán de muchísima ayuda a todos los que seguimos tus artículos. GRACIAS

    Un abrazo desde Ecuador
    Andrea

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