Bienestar
Comments 8

Te quiero libre y salvaje

libre y salvaje

“Nadie puede amar sus cadenas, aunque sean de oro puro” – I. Heywood.

No hay otra premisa, no hay otra forma de entenderlo.

Te quiero libre y salvaje.

Ni más delgada, ni más arreglada, ni más hermosa, ni más nada.

Te quiero libre, porque lo eres y no porque te lo diga yo o te lo diga la sociedad, que parece que está de moda.

Cuando digo libre digo a tu manera, es lo que te hace tan única y especial.

A tu manera porque no hace falta que pidas permiso cuando sales o entras.

Lo haces y preguntas qué tal.

Yo te respondo, conversamos y seguimos con nuestras historias.

Los dos sabemos que no es necesario nada más, los dos sabemos que la vida se saborea mejor sin filtros, sin malas caras, sin mentiras ni excusas baratas.

Sí, insisto en quererte libre.

Libre de toda necesidad de desear ser fuerte, inteligente o valiente.

Porque ya lo eres, o lo serás, o lo has sido.

Toca cuando debe de tocar, no cuando te lo digan cuatro palabras bonitas en una foto de Instagram.

Tus emociones son tuyas, de nadie más.

Y si alguien tiene el privilegio de verlas es porque tú has decidido compartirlas, regalar esos momentos que describen a la perfección tu personalidad.

Así que cuando toque ser valiente ten por seguro que lo serás.

Pero si no lo eres ya lo serás.

Porque tener miedo no es de cobardes, porque llorar no es de débiles, porque fallar y que no salgan las cosas no es de torpes.

Por eso me gusta tu capacidad de no modificar los momentos a gusto de los demás.

Te dejas llevar.

Intentas mejorar.

Eres tan libre que algunos se asustarán, te criticarán, te odiarán.

Están en su perfecto derecho, pero están perdiendo el tiempo.

Déjales, ignórales, muéstrales indiferencia haciéndote notar.

Cuanto más seas tú y menos como ellos quieren que seas, mejor.

No hay nada más sencillo que ser uno mismo.

No hay nada más sencillo que saber disfrutar de nuestras tonterías.

Porque son eso, nuestras.

Nuestras carcajadas, nuestros cafés de por la mañana, nuestros viajes a la playa, nuestras canciones menos actualizadas, nuestros libros subrayados, nuestras cervezas en casa, nuestros errores de novato.

¿Entiendes ahora porque te quiero?

Porque no solo eres libre, también eres salvaje.

No soportas quedarte parada, tienes un nervio que hace que el mundo gire deprisa y sin pausa.

Quieres triunfar sin pisotear a nadie, quieres que todos sean felices, quieres mejorar la vida de los demás y empiezas a creer que el amor lo puede arreglar.

Eres de esas personas que persiguen sus sueños sin darles un respiro, les dejas sin aliento.

Al final se rinden y pones tu bandera en la cima.

Y joder, ¡cómo ilumina!

Dan ganas de entrar en tu mundo y disfrutar como tú lo haces.

Sin darte cuenta me inspiras de forma inmensa, y bueno, queriendo también.

alexandr-bormotin-469770

Porque no solo te centras en ti, también me ayudas a mí, también me animas a mejorar y crecer porque no importa cómo lo haga, importa que lo haga.

Importa que lo que hagamos, lo compartamos.

Importa que brindemos por ello, se gane o se pierda.

Importa que estemos ahí, importa que no dejemos de luchar y seamos capaces de enfrentar las adversidades.

Juntos o por separado.

Porque no somos iguales.

No pensamos las mismas cosas ni nos gustan los mismos temas.

Yo me enfado por algo y tú te lo tomas a risa.

Yo no le doy importancia y tú te lo tomas a pecho.

¿Hay algo más imperfecto?

¿Hay algo más auténtico?

Lo bueno de todo esto es que nos fortalecemos y aprendemos, que no nos rendimos de buenas a primeras.

Sin darnos cuenta estamos avanzando, sumando y no restando.

No nos conformamos pero a la vez respiramos tranquilos.

No nos gusta lo complicado y vamos a lo sencillo.

Por eso te quiero como eres.

Libre y salvaje.

Sabiendo que no te falta una media naranja, sabiendo que no necesitas que te rescaten ni te busquen en carruaje.

Sabiendo que quien esté a tu lado tendrá que aceptarte, no condicionarte.

Sabiendo que quien esté a tu lado tendrá que entender que no te completa, pero si te puede ayudar a ser mejor.

Porque el amor es abierto, el amor es generoso, el amor permite entrar y salir pero no atar.

Permite los “de momento”, pero no los “para siempre” o los “hasta nunca”.

Las promesas en este caso también están de más.

Lo sabes porque el amor es como tú.

Libre.

Salvaje.

Real.

Te quiero libre y salvaje, de verdad.

No hay otra forma de verlo ni sentirlo.

Me decanto por las personas que a pesar de todo apuestan por ello.

Que a pesar de todo saben que amar es un riesgo.

Uno de esos que merecen la pena vivir.

Así eres tú, alguien que no se aleja cuando ve que algo falla.

Alguien que no juzga porque sí, que ve las buenas intenciones y que respeta decisiones ajenas.

Alguien totalmente libre y salvaje.

8 Comments

  1. Están difícil aceptar , pero así es. Solo con el tiempo se da esta forma de amar y comob dije al comienzo aun asi en hay momentos que no se sabe si seguir o es solo una optiopia o una zona de confor

    Me gusta

  2. Hola Javier!

    Esto que acabo de leer es para mí la definición de amor perfecta. Querer a alguien de verdad, saber que no es tuyo y que jamás lo será y, en parte por eso, quererle más todavía.

    Cada vez es más díficil querer de verdad, sin poseer ni competir. Por eso creo que es necesario que se nos recuerde a que huele, por decirlo de alguna manera, el amor real. Y en este artículo lo has conseguido. Te comparto.

    Un saludo Javier

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s